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viernes, 25 de diciembre de 2015

Testosterona










En medio de algunos arboles y arbustos, con un día soleado.
Verónica derrochaba sensualidad, estaba a 50 mts, de distancia, un poco alejada del bullicio de los bañistas que se encontraban chapoteando en el exclusivo balneario de la ciudad de Cuernavaca Morelos. La sensual y soberbia mujer se revolvía inquieta sobre el césped, acostada sobre una toalla azul, boca-arriba, con el pelo castaño recogido, lentes obscuros que ocultaban sus ojos negros, nariz respingada, boca grande, labios rojos, carnosos… la amplia sombrilla le daba sombra en su escultural cuerpo: sus pechos generosos se mantenían a duras penas dentro del pequeño brasier. El nacimiento de sus pezones obscuros se alcanzaban a observar erectos.



 Sobre su ombligo, sus frágiles manos trazaban círculos cada vez más cerca del nacimiento de sus muslos. El aire movió un poco la sombrilla y el sol iluminó tus amplias caderas  descubriendo  tus labios vaginales perfectamente depilados, tus hermosas piernas  las abrías y las cerrabas estimulando tu clítoris. _ Ooommm!!! ¡Que delicia! Te decías a ti misma, oprimiendo disimuladamente tu vulva con una  mano. Eras, lo que se dice una autentica chica caliente a punto de turrón, solo que tu odioso novio no había llegado aún para complacerte... Mas allá,  los hombres se encontraban ajenos a tu urgencia sexual, todos menos uno... 








Éste,  que llamaremos Gabriel, se acercó a dos metros de distancia mirando tu exquisito cuerpo, el chico en cuestión tendría unos 24 años, rubio, estatura promedio,  ojos verdes, muy atractivo, atlético, derrochaba energía y testosterona. Se movía  cerca de Veronica, exhibiendo su cuerpo: una espalda amplia en forma de V…  Un culo fuerte, acolchonado, los pectorales bien trabajados en el gimnasio, un vientre liso y más abajo miraste un pene de buen tamaño que te causó más ansiedad sexual de la que ya tenías. Entonces Gabriel se bajó la tanga mirándote a los ojos, tú, lo miraste un segundo y después bajaste la mirada hacia esa magnifica  verga que se te antojó para darle un mordisco, para tomarla entre tus dedos y masturbar-lo hasta ponerla dura… Imaginas ese cuerpo encima del tuyo, sus manos oprimiendo tus pechos y entonces, deseas que tus dedos guíen ese instrumento hacia tu vulva que ya está ligeramente mojada… _ Uuufff!!! ¡Que calor! Murmuras y te sientes tan caliente que decides provocarlo para que él tome la iniciativa, por lo que, te volteas sobre la toalla quedando boca abajo, mostrando tu glorioso culo. 





El guapo chico capta tu indirecta y termina de quitarse su traje de baño. Su verga ya está tan dura como una roca.  Entonces,  se acerca y se acomoda sobre ti despacio, hasta llegar su miembro a escasos centímetros de tu trasero. Tú te has quitado la tanga y esperas impaciente, de hecho, su verga se entierra entre tus nalgas...  _ Ooohhh!!! Gimes de placer. ¡De pronto!, apareció tu novio y de un violento empellón retiró a Gabriel de tu lado, acto seguido lo levantó de los cabellos y le dio un puñetazo en el rostro, el chico trastabilló hacia atrás llevándose una mano a la boca donde le escurría un hilo de sangre. Alfonsí, el novio que recién había llegado alzó las manos colocándose en guardia, ¡la ira y la testosterona estaba en todo su cuerpo!, El recién llegado, igualmente bien proporcionado, moreno de ojos negros, penetrantes, 10 años mayor, se mantenía con los puños cerrados. Gabriel sopesó la situación, casi se cogía a la chica, cuando apareció quien sabe de dónde este tipo,  por lo que, también se puso en guardia, ¡molesto por la interrupción!, ¡se dispuso a contra-golpear a su oponente!. Ambos estaban bailando, moviendo sus manos, estudiándose mutuamente, hasta que el más chico fintó un recto al rostro y asestó un golpe al hígado de Alfonsí, este se retorció de dolor, y se replegó hacia atrás, Gabriel lanzó un par de puñetazos más en el rostro de su contrincante, acertando uno que dió de lleno en la ceja izquierda de Alfonsí. Inmediatamente brotó la sangre. El novio, que era un curtido boxeador, acostumbrado a ganar se detuvo un instante tratando de limpiarse el rostro, buscando rectificar la estrategia. Ahora avanzó decidido: Elevó una mano para distraer al rival y lanzó un recto al estómago acertando de lleno, el chico se agachó para tomar aire y aquí Alfonsí aprovechó para conectar un volado de abajo hacia arriba dando en pleno rostro mandando al suelo al chámaco que había querido seducir a su novia, ¡pobre imbécil!, no sabía con quien se había metido, se jactaba Alfonsí. Mientras tanto, la mujer miraba atónita lo que estaba ocurriendo, la adrenalina también estaba presente en su hermoso cuerpo, ella miraba atentamente a los 2 hombres peleando y eso no solo la complacía sino también la excitaba al máximo, claro, así como estaban las cosas parecía que su novio le daría una paliza al osado chámaco, lastima... Hubiera querido terminar lo que había iniciado con él. Así las cosas, Alfonsí se acercó y dió una patada en la cintura al mas joven, éste gritó de dolor. quedando boca-abajo en el césped. Mas cuando el novio se acercó nuevamente para ponerlo fuera de combate sucedió lo impensado, en forma inesperada Gabriel se contorsionó apoyando sus manos en el suelo y cual si fuera un caballo impulsó con fuerza sus piernas hacia atrás dando una poderosa coz a su adversario. Éste recibió el golpe en la mandíbula, el impacto fue brutal, se escuchó un golpe seco y Alfonsí cayó al suelo como fulminado por un rayo completamente desmayado. El vencedor se levantó un tanto aturdido y buscó apoyarse en el tronco de un árbol. Pasada la impresión, Veronica se acercó a él con una toalla húmeda y solícita  le limpió su cuerpo, posteriormente llegaron los besos a ese varonil rostro y las manos reanimaron ese falo que poco a poco fué creciendo, hasta recobrar su poderío. La mujer hambrienta de sexo, se lo llevó a su cabaña para terminar lo que habían empezado antes de ser violentamente interrumpidos... Por lo que respecta al novio, éste recobró el sentido y se fué sin hacer ruido, para nunca, jamas volver.